El cerdo que se atrevió a soñar

“Aquellas escenas de terror y matanza no eran lo que ellos soñaron aquella noche cuando el Viejo Mayor, por primera vez, los incitó a rebelarse.” – Rebelión en la granja

La fábula distópica de la fábula satírica es la ensoñación más indeseable de todas. Porque generalmente procede de raíces tangibles en el mundo que respiramos al tiempo de imaginarla. Ahora imaginad un cerdo cualquiera. Un cerdo alejado del canon orwelliano de despotismo animal; un cerdo reimaginado como miembro de la multitud. Sin poder dentro de una granja de calima gris. Soñador.

Este cerdo creció oyendo a sus contemporáneos hacer uso de la innegablemente rica y vasta naturaleza del refranero de su comarca. ‘Engordar para morir’, decían. Nunca lo entendió del todo. Ahora, consciente, decidió oponerse. Una circunstancia que se torna inminente y en la que como cerdo se ve sobrepasado por el hecho de tener que luchar contra sus enemigos y contra sí mismo. Enemigos incorpóreos ante los que es complicado embestir. Seguir leyendo El cerdo que se atrevió a soñar